En un mercado global e internacionalizado las compañías necesitan planificar sus estrategias sobre movilidad de trabajadores.

En la mayoría de las ocasiones la necesidad de enviar un trabajador al extranjero a realizar una determinada actividad surge de forma casi inmediata. Esta es la razón de que en ese momento ese trabajador sepa que se va a poder desplazar cumpliendo con las máximas exigencias migratorias y su visado, si fuera necesario, plenamente operativo. Los diferentes plazos de gestión, la variación en la interpretación de las máximas estancias permitidas, los diferentes criterios a la hora de entender la aplicación de los plazos, todo esto, obliga a planificar la gestión de los visados y tener de esta manera siempre gente preparada para viajar.